Sinopsis
Bajo la Roca es un podcast de ficción narrativa ambientado en 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, y producido mediante técnicas y motores de inteligencia artificial.
La historia sigue a James Wentworth, un joven ingeniero de Gibraltar, que, tras recibir una misteriosa carta, descubre un acceso subterráneo hacia una ciudad secreta bajo el peñón.
Allí, el gobierno británico ha excavado una enorme red de túneles, en los que se encuentran instalaciones militares y científicas diseñadas para la supervivencia. Hablamos de más de 50 kilómetros de túneles que existieron en la vida real.
Esta premisa narrativa sirve al podcast para construir sobre una utilidad didáctica y mostrar cómo surgieron algunos de los avances científicos y tecnológicos más relevantes de la historia, derivados de la actividad militar (como el radar, los antibióticos, las compresas, el pegamento o la criptografía), que transformaron el futuro en pro del progreso de la humanidad.
Bajo la Roca busca maximizar las capacidades del formato podcast generando una sensación sonora envolvente, cinematográfica y didáctica, buscando ser compañero en ocasiones de consumo cortas, como un trayecto en coche/metro al trabajo, enlazando enseñanzas didácticas con necesidades de consumo del oyente actual, al mismo tiempo que se construye una comunidad de interés por la temática científica.
James Wentworth, personaje principal del podcast. Imagen: Elaboración propia con IA
Localización
Los búnkeres y los túneles militares de Gibraltar existen en la realidad y su origen principal tuvo lugar en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, cuando el Peñón se reformó como una fortaleza subterránea esencial para las fuerzas británicas.
A partir de 1940, se excavó una vasta red de túneles y salas bajo la roca caliza, con el objetivo de crear una verdadera ciudad subterránea capaz de albergar a decenas de miles de soldados, municiones, víveres y equipos, así como instalaciones logísticas como hospitales, panaderías y talleres.
Además, se diseñaron puntos de observación y canales para vigilar el tráfico naval y aéreo del Estrecho de Gibraltar, crucial para controlar el acceso al Mediterráneo desde el Atlántico.
Parte de esta obra, que no terminó de descubrirse públicamente hasta 1997, incluyó proyectos más secretos, como el Project-C, un búnker pensado para dejar una unidad de seis hombres encerrada tras líneas enemigas para continuar la observación en caso de que Gibraltar cayese ante las fuerzas del Eje. Durante el conflicto, el entramado de túneles y sus estructuras asociadas cumplieron funciones estratégicas de defensa, almacenamiento y comunicaciones.
Los túneles conectaban diferentes baterías, salas de operaciones y posiciones defensivas, permitiendo mover tropas y material sin exponerse al fuego enemigo y de forma segura ante los bombardeos.
Estos búnkeres subterráneos y galerías reales llegaron a medir más de 50 kilómetros excavados, y consolidaron a Gibraltar como una de las fortalezas más seguras del espacio europeo, capaces de resistir prolongados asedios y de servir de plataforma militar para operaciones aliadas, como la planificación de la invasión del norte de África.
Hoy en día gran parte de estas construcciones han dejado de ser usadas con fines estrictamente militares pero continúa siendo una parte real y muy interesante del patrimonio histórico de Gibraltar. Algunas secciones están abiertas al público como museo turistico que se puede visitar. Otras galerías permanecen cerradas o han sido reutilizadas para fines civiles —por ejemplo, algunas sirven de paso para carreteras o incluso albergan infraestructura de servicios— mientras que el control y mantenimiento de las zonas subterráneas corresponde al Gobierno de Gibraltar y autoridades competentes. Existe aún una parte de actividad no pública y destinada a fines secretos dentro de los túneles.
Esta ciudad subterránea fue real, y la red de túneles se mantiene excavada y en buen estado en su mayor parte, siendo un testimonio físico de la importancia estratégica de Gibraltar en el pasado y del ingenio militar de la Segunda Guerra Mundial.
Sección de túnel. Imagen: Elaboración propia con IA
Ambientación
Este proyecto lo que propone es una relectura activa del presente.
Las guerras, por trágicas que sean, han funcionado como catalizadores involuntarios de algunos de los mayores saltos tecnológicos de la humanidad.
En cada descubrimiento impulsado por necesidad, por salvar vidas, descifrar mensajes o sobrevivir en condiciones extremas, se esconde una pregunta plenamente vigente: ¿cómo convertimos la amenaza en oportunidad?
El podcast está lleno de microreflexiones que emergen de este contexto, no son moralejas cerradas. El autor quiere aportar su background publicitario como copywriter, creando con la herramienta semillas de pensamiento que pueden escalar en la mente del oyente y traducirse en nuevas formas de interpretar la complejidad del mundo.
Porque si algo nos enseña la historia es que no basta con recordar. Es necesario reflexionar constantemente sobre todo lo que nos rodea.
Hoy los conflictos son otros: biológicos, digitales, ideológicos… y por supuesto, el conflicto industrial con esta herramienta de creación: la inteligencia artificial. Pero el patrón se repite. Y con él, la oportunidad de aprender también.
Este podcast no busca glorificar el conflicto, sino entender desde la guerra como circunstancia límite, una situación que pone a prueba nuestra capacidad de adaptación, colaboración e ingenio. Te ofreceremos fragmentos diseñados para quedarse resonando en tu oído, y quizás, provocar esa chispa que convierte la escucha en una acción, el entretenimiento en un aprendizaje, y la historia en una guía no escrita para el futuro.